domingo, 11 de agosto de 2013

Agosto (entrada tonta)

Vale, agosto ya llegó hace días, once concretamente, pero, a los efectos que nos ocupan, por mí como si hubiera empezado este finde. Y vale, esto es una entrada tonta, porque entre el calor, el no parar y la vagancia, tengo al blog abandonadito.

En fin, tras un par de meses de desconexión total -y necesaria- aquí estamos, dándonos a la vida social en forma de concurso de pinchos, evento que, aunque no tiene muchos años de existencia, es ya en este pueblo mío una tradición de esas que se siguen con cabezonería y porque sí. 

He de confesar que servidora fue jurado de este concurso hace unos años. Que diréis todos: pues que bien. Y responderé yo: pues sí, si no hubiese sido el año de los gazpachos. Que me gusta, no vayáis a pensar, pero tras varios "pinchos" -léase vasitos de diseño con 0,00010 mililitros de gazpacho- acompañados de su correspondiente caña, sin comer nada de sustancia, terminé con la cabeza -utilizaré un eufemismo- un poco ida. Ejem.

Eso sí, el año anterior fue casi peor porque fue el año de la morcilla. Los miembros del jurado, pobres, acabaron asaltando una farmacia en busca de omeprazoles, aerored y sales de fruta. 

Y no es que haya un ingrediente obligatorio en los pinchos cada año. Pero en la cocina también hay modas, qué se le va hacer. Por ejemplo, este año se lleva el tema oriental. Que si rollitos de puré de chipirón con forma de sushi, que si albóndigas con especias y miel, que si gambas con sombrilla, esas cosas.

Por cierto, los rollitos de puré de chipirón, eran más bien canutillos de piel de ciervo con relleno de vómito. Vómito de chipirón, suponemos. Un asco muy grande. También comí una especie de croqueta extraña entre cuyos ingredientes se encontraban petazetas.

¿Petazetas?
Raro, ya, pero quedaba gracioso al comerlo si obviabas que no tenías ni idea de lo que estabas metiendo para el cuerpo y que muy naturales los petazetas no son. Pasando por alto estos detallitos, el pincho estaba bueno.

Vale, ahora me duele un poco el estómago, pero es que he comido, o algo así, a las cinco de la tarde y son las ocho y no sé si desayunar, cenar o seguir con los pinchos.

Qué loco todo.

Sí, qué le vamos a hacer...















4 comentarios:

  1. Concurso de pinchos. De petazetas. En serio. El año que viene, que sea ingrediente obligatorio xDDDD

    Muá, Lya :)

    ResponderEliminar
  2. JAJAJAJAJA
    madre mía, meterle petazetas a unas croquetas xDDD eso sí, el susto debía ser bueno comer la croqueta sin saber lo que llevaba. Pero lo que dices, muy natural no es xD
    A mí la verdad que los inventos estos raros no me van. Te lo dice alguien que hace locuras en la cocina xDDDD pero entre poco y mucho :D
    Al final que hiciste? XD

    ResponderEliminar

¡Gracias por comentar!

También hablé de...

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...